Hoy, 25 de febrero, cumpliría 65 años George Harrison, el beatle místico según algunos, el beatle triste según otros.
Una vida llena de calamidades (hepatitis fulminante complicada por su condición de vegetariano, cáncer, su propio loco psicótico que lo acuchilló, recrudecimiento del cáncer que finalmente acabo con él) no pudieron aplacar su profunda espiritualidad. El misticismo y el compromiso de Harrison arrancan de su época con Los Beatles, cuando viajan a la India y conocen el movimiento Hare Krishna. Para sus compañeros fue poco más que una moda, para George algo que lo acompañaría toda la vida.
Su obra, opacada por los genios (en todo sentido) de Lennon y McCartney durante el período de los "fabulosos cuatro" explota arroladoramente cuando Los Beatles se separan en 1970, mientras Lennon se peleaba con la vida y McCartney se amigaba con su narcisismo. El primer éxito solista de George, My Sweet Lord también de 1970, sería una de las mayores páginas escritas por un beatle luego de la separación y un paso decisivo dentro de la carrera de Harrison en la música devocional, de profunda raíz religiosa. Hasta John Lennon, escéptico descreído por naturaleza, comento luego de escuchar este tema: "Estoy empezando a creer que seguramente hay un Dios".
Hay un hecho significativo en la vida de Harrison que según algunos biógrafos le depararía una profunda tristeza y una gran depresión que en parte lo acompañarían siempre: en 1960, a los 17 años, fue expulsado (por ser menor de edad) de Hamburgo donde los futuros Beatles tocaban todas las noches en bares nudistas. Nunca pudo liberarse del todo de la sensación de fracaso, de estar vencido y solo, que sintió hasta que regresaron sus compañeros unas semanas después.
Sin embargo, siempre tendría consigo a su profunda fe, la que quedaría reflejada en su obra y en su vida. Como el mismo dijo (a propósito del juicio por plagio de My sweet lord): "Creo que ha tenido efectos balsámicos en millones de personas. El hecho de que introdujera la espiritualidad en las listas de éxitos me compensa todos los celos, la avaricia, la maldad que despertó”.
Quizá no este del todo mal recordar a alguien que dejo un gran legado musical apoyado en la espiritualidad. Menos aún hoy día donde tal concepto parece no tener demasiado lugar. Quizá Harrison demostró que se puede vivir diferente en este "mundo material".
Miríadas de grupos que versionan y reversionan temas de The Beatles han existido y seguirán existiendo por siempre. Sin embargo, la mayoría de esos grupos (a grandes rasgos) siguen una línea similar: énfasis casi exclusivo en la época de la beatlemanía, los grandes éxitos y temas "McCartney" en general. Opuestamente, la época psicodélica y final del grupo, lados b y temas "Lennon" son menos versionados.
Pues bien, ha existido una brillante excepción: el proyecto Yellow Matter Custard (por la frase del tema "I'm the Walrus), banda tributo a The Beatles que reunió cuatro músicos de gran categoría, todos obviamente beatlemaníacos confesos (como debe ser):
Mike Portnoy (Batería, Dream Theater. ¿Este tipo no será adicto al trabajo? ¿En cuantos proyectos está metid0?) Neal Morse (Teclados, Guitarra, ex-Spock's Beard) Paul Gilbert (Primera Guitarra, Racer X, ex-Mr. Big) Matt Bissonette (bajista de Joe Satriani, David Lee Roth, Julian Lennon, Don Henley y Peter Frampton entre otros. ¡Hasta usa el mismo bajo "violín" que Paul!).
Este beatle-super-grupo tuvo sólo dos presentaciones los días 17 (en Upper Montclair, New Jersey) y Mayo 18 de mayo de 2003 (en BB King's Blues Club, New York). De esta segunda presentación se grabó un CD doble y un DVD: One Night in New York City (editado en Mayo de 2005).
La filmación del concierto se efectuó con tan sólo 2 cámaras lo que le da al vídeo un aire de antigüedad y una onda similar a las de las filmaciones de los auténticos Beatles. Los músicos "fueron" Los Beatles (cantando Morse "es" Lennon) y así la frescura, las risas y hasta los errores en la interpretación de las letras estuvieron presentes. Hasta se deja oir el "I've got blisters on my fingers" ("tengo ampollas en los dedos") de Ringo de "Helter Skelter" (en este caso en "Everybody's Got Something To Hide Except For Me And My Monkey").
Mike Portnoy, eximio batero, que se caracteriza por tocar una batería de enormes dimensiones para esta ocasión utiliza una batería muy similar a la que usaba Ringo. Y la banda, al mejor estilo beatle (y algo raramente repetido por otros grupos), también arranca ciertos temas cantando, es decir primero las voces antes que cualquier instrumento (por ejemplo, en "You're Gonna Lose That Girl" o "Nowhere Man" o "Wait")
Los temas, como se dijo, responden a diferentes épocas y estilos. Así se pueden encontrar gemas tales como "A Day In The Life" (un tanto más complicada que hacer cualquier tema "yeah, yeah, yeah"), "While My Guitar Gently Weeps", "Dear Prudence" (Lennon auténtico), "I Am The Walrus" por supuesto (otro Lennon), el casi ignoto "You Know My Name (Look Up The Number)" (lado B de "Let it Be" en su momento), el no mucho mas conocido "Rain" (lado B de "Paperback Writer"), y hasta "Free As A Bird" el "nuevo" tema Beatle de los '90 cuando la Antología. En síntesis, son mas de 30 temas en brillantes interpretaciones.
Si a Ud. le gustan Los Beatles no puede dejar de escuchar esto. Y si no le gustan... ¿qué hace por acá?
En 1999 Dream Theater edita su quinto álbum "Metropolis Parte 2: Scenes From a Memory". El disco marcaría el debut del tecladista Jordan Rudess, con una destacada participación. Esta obra, como es común a DT, tiene una extraña historia: en el álbum de 1992 "Images and Words" había un tema llamado "Metropolis Pt. 1: The Miracle And The Sleeper" y el "parte 1" habría sido como una broma ya que la banda no tenía planeada ninguna segunda parte. Apartentemente los reclamos de los aficionados llevaron a la segunda parte que continúa la historia original.
Como corresponde a una banda que recrea y reformula mucho del mejor rock progresivo de los '70, "Scenes From a Memory" es un álbum conceptual donde una única historia recorre todo el disco (piénse por ejemplo en "The Wall" o en "Dark Side of the Moon" o "The Lamb Lies on Brodway" entre tantísimas otras obras). Esta trata sobre la historia de un joven que descubre que su pasado se relaciona con el amor, asesinato e infidelidad de una tal Victoria Page. El personaje parece sufrir de algún trastorno psicológico y tiene un sueño recurrente y muy real que se repite todas las noches donde una chica, Victoria, es asesinada. Decide recurrir a un tratamiento psiquiátrico mediante hipnosis y tiene una regresión hasta el asesinato de Victoria sucedido en 1928 y descubre que esto está relacionado con su problema; sus recuerdos se van relacionando luego con el desarrollo de la trama de la obra.
En el tema, temazo, que nos ocupa, "Scene Eight: The Spirit Carries On", Nicholas, el protagonista, bajo hipnosis reflexiona sobre la muerte y muestra su convencimiento de que su alma continuará existiendo más allá de su vida y, por esta razón, ya no le teme ni le preocupa la muerte. Victoria aparece, en el presente, y le dice que se vaya y no sufra más, que ya le ha revelado la verdad pero que aun así nunca debe olvidarla. En este punto Nicholas se alegra de la paz que siente, ya que ha conseguido satisfacer tanto a Victoria como a su propia obsesión que lo había llevado al tratamiento. Nicholas se da cuenta de que la razón de que todo esto sucediese, la moraleja de su historia, es que la muerte no es el fin, solo una transición, como la transición de Victoria hacia él y como la que sucederá cuando el muera, hacia alguien mas. DT logra con este tema que al menos por un momento pensemos a la muerte de manera algo distinta.
En el año 2000 DT editó un DVD en vivo titulado "Metropolis: Scenes from New York" donde se puede ver la representación gráfica de toda la historia que describe el álbum como si fuesen fragmentos de una película que se entremezclan con las escenas de la banda tocando.
Cabe señalar como dato curioso que al final de la última canción del disco se escucha cierto ruido que es el mismo que suena al comienzo del álbum "Six Degrees of Inner Turbulence" (2002). Claves, señales, propias de la tradición DT.
En el CD/DVD "Score", del 2007 el tema tiene una bella y sentida introducción de Petrucci por lo que elegimos esta versión para ilustrar este comentario.
Escuche la versión original:
Y una excelente versión en vivo no se bien sacada de donde:
Música: Dream Theater Letra: John Petrucci
The Spirits Carries On
[Nicholas] Where did we come from? Why are we here? Where do we go when we die? What lies beyond And what lay before? Is anything certain in life?
They say "Life is too short" "The here and the now" And "You`re only given one shot" But could there be more Have I lived before Or could this be all that we`ve got?
If I die tomorrow I`d be allright Because I believe That after we`re gone The spirit carries on
I used to be frightened of dying I used to think death was the end But that was before I`m not scared anymore I know that my soul will transcend I may never find all the answers I may never understand why I may never prove What I know to be true But I know that I still have to try
If I die tomorrow I`d be allright Because I believe That after we`re gone The spirit carries on
[Victoria] "Move on, be brave Don`t weep at my grave Because I`m no longer here But please never let You memories of me disappear"
[Nicholas] Safe in the light that surrounds me Free of the fear and the pain My questioning mind Has help me to find The meaning in my life again Victoria`s real I finally feel At peace with the girl in my dreams And now that I`m here It`s perfectly clear I found out what all of this means
If I die tomorrow I`d be allright Because I believe That after we`re gone The spirit carries on
El espíritu continúa
Nicolás: ¿De donde venimos? ¿Por qué estamos aquí? ¿Dónde vamos cuando morimos? ¿Qué hay más allá? ¿Y que es lo que hay antes? ¿Hay algo seguro en la vida?
Ellos dicen "La vida es demasiado corta" "El aquí y el ahora" Y "Sólo te han dado una oportunidad" Pero puede haber más ¿He vivido antes o esto podría ser todo lo que tenemos?
Si muriera mañana Estaría bien Porque creo Que después de que nos hemos ido El espíritu continúa
Solía tenerle miedo a la muerte Pensaba que la muerte era el final Pero eso era antes Y ya no me asusto más Porque se que mi alma trascenderá. Quizás nunca encuentre todas las respuestas Quizás nunca entienda el por qué Quizás nunca pruebe que Que lo que sé es verdad Pero sé que todavía he de intentarlo.
Si muriera mañana Estaría bien Porque creo Que después de que nos hemos ido El espíritu continúa.
Victoria: Continúa, sé valiente No llores sobre mi tumba Porque ya no estoy más aquí Pero por favor no me olvides No dejes que tus recuerdos de mi desaparezcan.
Nicolás: Seguro en esta luz que me rodea Libre del miedo y del dolor Mi mente inquieta Me ha ayudado a encontrar El significado de mi vida otra vez Victoria es real Y finalmente me siento en paz con la chica de mis sueños Y ahora que estoy aquí Esta perfectamente claro Me di cuenta de todo lo que esto significa
Si muriera mañana Estaría bien Porque creo Que después de que nos hemos ido El espíritu continúa
El rock progresivo (por usar una etiqueta amplia) nació, creció y brilló desde fines de los 60' a mediados de los 70'. Luego dio algunos coletazos, si bien (en su amplísima mayoría) no estuvieron a las alturas de sus ilustres predecesores. Sin embargo por allá a mediados de los 80' algunos nuevos grupos retoman el impulso progresivo dando lugar a lo que se conoce como neoprogresivo (también dicho así... de manera amplia), representado por bandas tales como Marillon (en una onda mas "genesisiana" en sus comienzos) y Dream Theater (que combinó la música progresiva con el metal) entre tantos otros (en rigor, todas las definiciones pueden cuestionarse pero no es motivo de esta entrada clasificar a los grupos progresivos).
El rock progresivo clásico tenía sus "sellos de origen": temas largos, uso de orquestas (en su vertiente más sinfónica), ritmos cambiantes, super instrumentistas y otras. Pues bien, quisiéramos recomendar acá un tema relativamente nuevo (del año 2005) que muestra de manera innegable las huellas genéticas de aquellos temas de comienzo de los 70': Octavarium (del álbum del mismo nombre), de Dream Theater.
Dream Theater nace en 1985 y puede ser definida como banda de metal progresivo. Posiblemente sea el grupo progresivo que mayor éxito haya alcanzado luego de la edad dorada del movimiento. Octavarium es su octavo disco y cuenta con ocho temas, siendo el que nos ocupa (el que da nombre al álbum) el octavo. Fue lanzado en junio de 2005 conmemorando el vigésimo aniversario de la banda.
Esta canción invariantemente nos retrotrae a los dorados 70': su introducción tiene reminiscencias de la de "Shine you on, Crazy Diamond", sus diferentes partes me recuerdan a "Supper's ready", la orquesta nos lleva a los tiempos de "grupo y orquesta", se dejan oír por ahí acordes a lo Pink Floyd, a lo Génesis (con Gabriel y Hacket, por supuesto), a lo ELP y a lo Yes. ¡Si hasta se escucha un Polymoog (creo, pero que el teclado se trata de un reliquia de los 70 estoy seguro) al mejor estilo Wakeman! La banda suena maravillosamente y cada uno de los músicos demuestra ser un excelso ejecutante de su instrumento.
Como corresponde al rock progresivo progresivo las claves no aparecen sólo en la música sino también en la letra (curiosamente compuesta por diferentes integrantes de la banda) y en la tapa del álbum. La letra juega con la vuelta al principio, algo así como un eterno retorno ("Inclinándose hacia afuera, arrastrándose hacia arriba, tropezándose con todo, perdiendo mi sitio sólo para encontrar que he llegado al ciclo completo" o "Una esfera perfecta chocándose con nuestro destino. Esta historia acaba donde comenzó"); en la música luego del último acorde se oye el comienzo del primer tema del disco ("The Root of All Evil"). La canción tiene cinco partes junto a tres secciones instrumentales. Su duración (muy poco FM) es de 24' (o sea, 3 ciclos de 8' o la duración de un día en horas, lo que refuerza la idea de ciclo que se continúa). En la letra también se pueden encontrar conjuntos de palabras como "Day Tripper", " Supper’s Ready", "Lucy in the sky with diamond", "Cinema Show", "Show Me la Way", "Get Back", "Careful with that axe Eugene", "Hey hey, my my", "My Generation" y otras, más otras que seguramente se me escapan (dejo al lector recordar, reconocer o buscar o preguntar a que se refieren dichas palabras).
En el interior de la tapa podemos ver una araña (ocho patas) dentro de un laberinto cinco capas y ocho caras de manera que éstas están bloqueadas (por lo que la araña no puede escapar del laberinto). Más adelante se encuentra un pulpo (ocho tentáculos) con cinco peces y una señal de pare (de ocho lados) con el símbolo de la banda. También puede verse parte del teclado de un piano (una octava son ocho teclas blancas y cinco teclas negras).
Podríamos seguir mucho tiempo más con las referencias a Octavarium pero los interesados podrán encontrarlas en la red. Prefiero terminar con los videos tomados de Score, CD y DVD en vivo de la banda de la gira de su vigésimo aniversario, y luego con la letra del tema.
A disfrutarlo. A mi leal saber y entender quizá el mejor tema de lo que va del siglo XXI sin nada que envidiarle a las joyas de tiempos idos.
Banda James LaBrie – Voz John Myung – Bajo John Petrucci – Guitarras, Coros Mike Portnoy – Batería, Coros Jordan Rudess – Teclados, Continuum Fingerboard y Lap steel guitar
I. Someone Like Him (Letras de Petrucci) II. Medicate (Awakening) (LaBrie) III. Full Circle (Portnoy) IV. Intervals (Portnoy) V. Razor's Edge (Petrucci)
En enero de 1973 (¡se están cumpliendo 35 años!) se terminaba de grabar la obra cumbre de Pink Floyd: "The Dark Side of the Moon". El álbum había sido compuesto durante los primeros meses de 1972 y las grabaciones habían comenzado en junio de ese año. Finalmente se editaría el 24 de marzo de 1973, marcando un hito en la historia de la música popular y manteniéndose en la lista de discos más vendidos por años y años.
En "The Dark Side..." los Floyd muestran muchas de las obsesiones que los perseguirían a lo largo de su carrera. En particular, semuestran las presiones de la vida moderna: la urgencia por el tiempo, los aspectos sucios del dinero, el despropósito de la guerra, entre otros dislates de nuestro tiempo que bien pueden llevar a la locura. Las canciones, sin relación aparente entre sí, se van encadenando cadenciosamente. El disco no ha envejecido, ni en su temática ni en su sonido, y es siempre una aventura excitante sentarse a escucharlo. Aquí, P.F. pule a la perfección del cristal, los sonidos espaciales que ya los acompañaban desde la época de la psicodelia, cuando eran liderados por el genio loco de Syd Barret.
Y no casualmente, y al igual que en toda la obra de Pink Floyd, podemos encontrar en esta pieza maestra las alusiones a Barret y a su triste destino: "El lunático está en la hierba. Recordando juegos, guirnaldas demargaritas y risas. Hay que mantener a los locos en vereda", canta Rogers Waters en "Brain Demage" (Daño cerebral). Y la locura de Barret, un poco la locura de todos en un mundo desquiciado, se emparenta mucho con la soledad: "Y si la nube estalla atronando en tu oído, gritas y nadie parece oír, y si la banda en la que estás comienza a tocar diferentes melodías, nos veremos en el lado oscuro de la Luna". Y la banda hacía tiempo ya que tocaba melodías diferentes a la de Syd. Y la esperanza de encontrarse en ese lugar lejano, inaccesible, inexistente, no hace más que reforzar el sentimiento de aislamiento que deja toda la obra, aislamiento que volveremos a encontrar en "Wish you were here" (obviamente dedicado a Barret) de 1975 y en la colosal "The Wall" de 1979 (no menos basada, al menos en parte, en el antiguo líder).
En "The Dark Side..." Pink Floyd destila pesimismo, un sino trágico que va más allá de las derrotas ocasionales: "Y corres y corres para ir a la par con el Sol, pero él se está hundiendo y girando rápidamente para de nuevo elevarse detrás de ti. El Sol es el mismo de un modo relativo, pero tú eres más viejo, tu respiración es más corta y estás un día más cerca de la muerte. Cada año se hace más corto, nunca pareces encontrar tiempo. Planes que se quedan en nada o en media página de líneas garabateadas" ("Time").
Y la sensación de derrota, de vacío, de soledad, cubierto todo por el pesimismo floydiano, ocupa hasta el último resquicio de esta obra. En "Eclipse", último tema del álbum (y el nombre que supuestamente éste iba a tener), se van hilvanando palabras e ideas escuchadas anteriormente: "all you touch and all you see" ("Breathe") o "all you buy, beg, borrow, steal" ("Money"). "Y todo lo que tocas, todo lo que ves, todo lo que compras, mendigas, robas o pides prestado y todo cuanto hay bajo el Sol está en armonía", dice Waters, pero en su pintura de la alienación de Barret (y un poco la suya propia) da su última pincelada de pesimismo agregando inmediatamente "pero el Sol es eclipsado por la Luna", dando punto final al álbum.
"The dark side..." se consigue fácilmente en la red (si bien este es un disco que si o si hay que tener) y existen además diferentes versiones tanto de Pink Floyd como de otros conjuntos que decidieron homenajearlos, a las que se puede acceder desde este blog.
Intercalando entre sus actividades solistas y sus trabajos (giras y discos) junto a Asia, John Wetton ha relizado algunos trabajos en colaboración con el tecladista de la banda Geoffrey (Geoff) Downes. En esta ocasión comentamos una obra casi reciente: "Icon II - Rubicon" (el primer Icon fue editado en 2005).
Se trata de un disco interesante y esta vez no por cuestiones nostalgiosas ni por hits-pop-progresivos-de 4'. El sonido por momentos resulta similar al del primer Asia (apropiadamente actualizado a sonorizaciones siglo XXI) y por momentos se dejan escuchar ciertas reminiscencias celtas, en especial por los aportes de Hugh McDowell en cello y de Katie Jacoby (¡de 15 años!) en violín. Un aporte sustancial es el de la cantante Anneke van Giersbergen, de la banda holandesa de Art-Rock The Gathering. Los duetos con Wetton en "To Catch a Thief" y en “Tears of Joy” son imperdibles y de lo mejor del álbum. La voz de Wetton parece no haber perdido tanto con el tiempo como la de otros colegas de su generación y sigue siendo un aporte sustancial en cualquier album. Hasta Downes, que nunca me despertó demasiada simpatía, se luce por momentos.
Entre los temas "más Asia" se destacan "The Die Is Cast", "Reflections (Of My Life)", "Rubicon" (que da nombre al disco), "The Glory of Winning", y la linda canción "Whirlpool". "Shannon" y los citados "To Catch a Thief" y “Tears of Joy” muestran al grupo en una vertiente mas cercana al folk celta, con el cello, los arreglos sinfónicos medidos y la bella voz de Anneke Van Giersbergen. El resto son agradables canciones que redondean un album muy destacable. La divisón Asia-Celta es un poco arbitraria y sólo debe ser tomada a fines orientativos. Que más decir, hay temas progresivos marchosos y otros más calmos, baladas y canciones que se dejan oir fácilmente y con gusto.
En resumen, un álbum muy atractivo y que muestra una interesante veta compositiva de ambos músicos, más allá de los eternos autohomenajes de su banda principal. Fue editado por la grabadora italiana Frontiers Records la que nos permite oir fragmentos de los cuatro primeros temas.
Los días 15 y 16 de enero de 1978 Van der Graaf brindaba un par de recitales en el club Marquee de Londres. El recital del día 16 fue editado en un álbum, Vital, que apareció el 1º de julio en Canadá y el 15 del mismo mes en Inglaterra y Estados Unidos.
Vital resulta una obra fundamental no sólo del sonido Van der Graaf sino de la música del último cuarto del siglo pasado. Este álbum muestra una histórica actuación de la banda y deja un registro de lo mejor del grupo, que ha resistido gallardamente el paso del tiempo. Oscuro, denso, por momentos violento el sonido VDG anticipó las movidas punk y dark que ya estaban explotando para los tiempos de Vital, obra representativa de ese sonido.
La banda, que había acortado su nombre (de Van der Graaf Generator) tiempo antes, también había cambiado su formación: el violinista Graham Smith (de la Orquesta Sinfónica de Islandia) había reemplazado al tecladista Hugh Banton y Charles Dickie, amigo de Peter Hammill y profesor de cello clásico, se había hecho cargo del cello, el piano eléctrico y el sintetizador. El grupo se completaba con Nick Potter (que regresaba al grupo) en bajo, Guy Evans en batería (quien además produjo el disco), Peter Hammill en voces (otro instrumento, como ya hemos dicho), guitarra y piano y como invitado otro ex VDGG, David Jackson en saxos y flauta. Luego de este disco el grupo se separaría (si bien fueron frecuentes las participaciones de sus antiguos compañeros en los proyectos solista de PH) hasta la edición de Present en 2005 y de el el álbum doble en vivo, en el Royal Festival Hall, Real Time en 2007.
Hasta la edición de Vital el grupo no tenía ni un álbum doble (como salió originalmente en vinilo) ni uno en vivo, y este disco de despedida sirvió a ambos propósitos. La grabación fue hecha en una sola toma, tal como se escuchó en el Marquee esa noche, y en la tapa los músicos (¿o PH?) se encargan de aclarar que no se utilizó ninguna sobregrabación.
Resulta difícil destacar algún tema en una obra de excelente factura. A mi entender, los puntos más altos resultan ser los temas "Mirror Images" y el medley con partes de "A plague of Lighthouse Keepers" y de "The Sleepwalkers" (que originalmente ocupaban el Lado B del primer vinilo), el clásico del rock ciencia ficción "Pioneers Over C", y "Door", un tema nuevo y experimental que en partes se convierte en un rock furioso. También deben citarse las versiones de "Still Life" (con una introducción de cello y violín) y de "Last Frame" pero claro, ya casi estaríamos citando toda la obra.
Como detalle curioso e interesante pueden escucharse los aplausos durante la finalización de los temas: si bien se prolongan en alguna ocasión siempre resultan tenues lo que permite supone una escasa audiencia presenciando el concierto (hasta casi se puede contar la gente que está aplaudiendo o vivando). Esto no resulta extraño, ya que el sonido VDG, como el de VDGG o el de PH, no parece como para grandes multitudes ávidas de su rock star. Hay que vencer la resistencia que ofrecen tanto la música de la banda cuanto la voz de Hammill para disfrutar esta música para paladares exquisitos.
Extrañamente la versión original en CD (de un solo CD), publicada en Europa, no incluía los temas "Sci-Finance" y "Nadir's Big Chance", barbaridad subsanada en una edición japonesa de dos CD realizada en el año 2005.
Temas (versión CD japonesa): CD 1 01. Ship of Fools -6:43- (Hammill) 02. Still Life -9:42- (Hammill) 03. Last Frame -9:02- (Hammill) 04. Mirror Images -5:50- (Hammill) 05. Medley: A Plague of Lighthouse Keepers /Sleepwalkers -13:41- (Hammill) CD 2 06. Pioneers Over c -17:00- (Hammill/Jackson) 07. Sci-Finance -6:16- (Hammill) 08. Door -6:00- (Hammill) 09. Urban / Killer / Urban -8:20- (Hammill/Smith) 10. Nadir's Big Chance -7:00- (Hammill)
Temas (vinilos originales 1978): Disco 1 lado 1 1. Ship Of Fools 2. Still Life 3. Last Frame Disco 1 lado 2 1. Mirror Images 2. Medley (Parts Of ‘A Plague Of Lighthouse Keepers’ And ‘The Sleepwalkers’) Disco 2 lado 1 1. Pioneers Over C 2. Sci-Finance Disco 2 lado 2 1. Door 2. Urban 3. Nadir’s Big Chance
En julio de 1975 Pink Floyd terminaba con la grabación de "Wish You Were Here", el álbum que continuaría a "The Dark Side of The Moon" de 1973, que se editaría en setiembre de ese mismo año.
Y así como en el disco anterior los Floyd sorprendieran cambiando a último momento el nombre de una obra que iba a llamarse "Eclipse" (hasta circularon discos piratas con ese nombre), ahora "Wish You..." reemplazó, también a último momento, a "Shine On You Crazy Diamond", denominación elegida en primera instancia y que corresponde al nombre del tema que ocupa la mayor parte del álbum. "Wish you were here" es una balada acústica originalmente grabada en el Lado 2 del disco de vinilo.
Y el cambio no es ocioso. El tema, como el álbum, es un canto a la soledad tanto como un llamado al amigo que no está. Y el amigo, obviamente, es Syd Barret (o Roger Keith Barrett, como se llamaba), antiguo fundador y líder de P.F. que había abandonado la banda años antes consumido por la esquizofrenia y las drogas psicoactivas (en especial LSD) que lo consumieron al punto de no poder asistir a sus recitales o de asistir sin poder tocar dos notas seguidas correctamente (incluso en un breve lapso, P.F. fue un quinteto cuando ingresó David Guilmour).
Sin embargo, Barret, que asistió a las últimas sesiones de grabación de "Wish you...", siempre fue una presencia aún en su ausencia, siempre estuvo cerca del resto de los Floyd aunque al mismo tiempo estuviera tan lejos. Y por eso el desgarrante "deseo que estuvieras aquí" que grita Waters. O el desesperanzado "nadie sabe dónde estás, si cerca o si lejos" ("Shine on..."). Por eso la presencia de Barret en toda la obra floydiana sería constante.
Es que la soledad, sabiendo que existe quien puede ser la compañía, resulta más soledad cuando notamos que esa persona no está. Tal parece ser el mensaje que quiere transmitirnos Roger Waters con esta obra.
Más allá de lo que cueste encontrar a una persona extraordinaria, siempre será mucho más difícil olvidarla, podríamos agregar acá.
Dedicado a todos los que tienen alguien para decirle: "Cómo deseo que estuvieras aquí".
Wish you Were Here.
So, so you think you can tell Heaven from Hell, blue skies from pain? Can you tell a green field from a cold steel rail? A smile from a veil? Do you think you can tell? And did they get you to trade your heroes for ghosts? Hot ashes for trees? Hot air for a cool breeze? Cold comfort for change? And did you exchange a walk on part in the war for a lead role in a cage? How I wish, how I wish you were here. We're just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year, Running over the same old ground. What have we found? The same old fears. Wish you were here.
Deseo que estuvieras aquí.
Así, así que crees que puedes llamar cielo al infierno, cielos azules al dolor. ¿Puedes llamar verde campo a un frío riel de acero?, ¿sonrisa a un velo? ¿Piensas que puedes decirlo? ¿Y consiguieron que cambiaras tus héroes por fantasmas? ¿Cenizas ardientes por árboles?, ¿aire caliente por fresca brisa? ¿Frío confort por monedas? ¿Y canjeaste un papel en el frente de guerra por un rol principal en una jaula? Cómo deseo, cómo deseo que estuvieras aquí. No somos más que dos almas perdidas nadando en una pecera, año tras año. Recorriendo el mismo viejo terreno. ¿Qué hemos encontrado? Los mismos viejos temores. Deseo que estuvieras aquí.
Les dejo una versión actual del tema interpretado por Roger Waters y Eric Clapton
(Syd fallecería, finalmente, el 7 de Julio del 2006)
En junio de 1985 Marillion lanza el que sería su mejor álbum: Misplaced Childhood ("Niñez perdida" o "Niñez extraviada", como se lo conoció por aquí). El disco sería el punto creativo cúlmine de la banda, justo entre un pasado con sonido setentoso (en particular, del tipo Genesis-con Gabriel y Hacket-no el cumbianchero de Collins) y un futuro de un sonido más pop (blando, sobre todo cuando Steve Hogarth reemplazó a Fish en las voces, en 1988). "Misplaced..." sería el único álbum de los Marillion que alcanzaría el primer lugar en las listas de Gran Bretaña y su mayor éxito a nivel mundial . Además, es considerado como uno de los grandes discos de los 80 junto a obras tales como Synchronicity de The Police o The Joshua Tree de U2. Si Marillion puede ser considerado como uno de los fundadores y pilares del movimiento neo-progresivo, Misplaced Childhood" es un clásico y una obra fundamental y de las más logradas que ha deparado este movimiento hasta la fecha.
El disco se basa en las visiones de su líder y cantante Derek William Dick (conocido como Fish) quien junto a la banda armó el álbum en Berlín. Ya pasaron veinte años de la edición y Fish se dedicó a conmemorar el aniversario en forma de recitales, uno de los cuales se editó en un CD doble y en un DVD. En uno de los CD Fish y su grupo interpretan una versión íntegra de Misplaced Childhood (este disco se completa con otros temas de Marillion y en el otro se registran temas de su etapa solista).
La voz de Fish ya no es lo que era y resulta evidente como las canciones fueron bajadas de tono para que el cantante pudiera llegar a ellas. La banda que lo acompaña suena competente y las versiones respetan bastante fielmente los arreglos originales. En suma, nostalgia veinte años después.
Banda: Voz: Fish Guitarra líder: Frank Usher Guitarra: Andy Trill Teclados: Tony Turrell Bajo: Steve Vantsis Batería: John Tonks Coros: Deborah French
Lista de temas:
Disco 1 (53:11) 1. Big Wedge (6:25) 2. Moving Targets (7:16) 3. Brother 52 (5:00) 4. Goldfish and Clowns (6:49) 5. Raingods Dancing (4:46) 6. Wake Up Call (Make It Happen) (3:18) 7. Innocent Party (5:07) 8. Long Cold Day (6:26) 9. Credo (8:04)
Disco 2 (71:28) 1. Pseudo Silk Kimono (2:35) 2. Kayleigh (4:04) 3. Lavender (2:57) 4. Bitter Suite: Brief Encounter / Lost Weekend / Blue Angel (8:28) 5. Heart of Lothian: Wide Boy / Curtain Call (5:26) 6. Waterhole (Expresso Bongo) (1:58) 7. Lord of the Backstage (1:52) 8. Blind Curve: Vocal Under a Bloodlight / Passing Strangers / Mylo / Perimeter (13:04) 9. Childhoods End? (4:33) 10. White Feather (4:45) 11. Incommunicado (5:10) 12. Market Square Heroes (6:58) 13. Fugazi (9:38)
Como tanto otros históricos del rock, John Wetton (quizá mejor recordado por su etapa como cantante y bajista del King Crimson de los 70) no ha detenido su marcha en todos estos años. Si bien su mayor visibilidad la ha logrado como integrante de los eternos Asia (que incluso nos visitaron en marzo), no por ello ha dejado de desarrollar una carrera solista a la que debe sumarse una serie de trabajos con Geoffrey Downes (tecladista de Asia) entre otras colaboraciones.
Este manjar del rincón de los paladares exquisitos es para su álbum solista Agenda. Para los que creemos que la voz de Wetton es un handicap muy importante, pasar por la escucha de este disco no deja de ser una experiencia agradable. El álbum fue grabado en vivo en Polonia en el mes de abril de año 2003 y fue editado en 2004.
Alguien, maliciosamente, podría decir que Wetton quedó anclado en el pasado y que las ideas nuevas no son su fuerte. Pero, ¿es el único? Además, sus recreaciones de ese pasado son de excelente factura y permiten volver a admirar viejas gemas al brillo de la luz que le dan las nuevas sonorizaciones.
El disco incluye material de diversas épocas:
de King Crimson temas como Red (del album homónimo), Easy Money (de USA), Starless (de Starless and Bible Black) o Book of Satrurday (de Larks' Tongues in Aspic);
de U.K. (o UK, como pasó a llamarse luego): In the Dead of Night (de U.K.) o Rendezvous 6:02 (de Danger Money);
también hay temas de Asia (Sole Survivor o Heat of the Moment y una bella versión de The Smile has Left Your Eyes) y otros temas para mi desconocidos hasta ahora.
La banda está conformada por Wetton y una serie de ignotos (si bien notables) músicos:
John Wetton: voz, bajo, guitarra acústica Steve Christey: batería John Mitchell: guitarra y "harmony vox" (¿qué será esto?) Martin Orford: teclados y el "harmony vox" (¿tendrá algo que ver con los coros?, escuchar las armonías la inicio de Sole Survivor, por ejemplo)
Además, si bien no recibe los créditos, Martin Orford toca flauta en un par de temas
El disco resulta recomendable, por si no había quedado claro hasta acá, con un John Wetton cuya voz sigue aportando la carga de dramatismo que trae desde King Crimson y un grupo que acompaña admirablemente.